Reconocer la gestión comunitaria: una ruta para la nueva Ley de Agua en Chiapas
- Cántaro Azul

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El viernes 12 de junio de 2026 se realizó el primer foro público Del Derecho Humano al Agua a la Prosperidad: Foros para una Nueva Ley de Agua en Chiapas, como parte del proceso de armonización de la legislación estatal en el contexto de la nueva Ley General de Aguas.

El encuentro reunió a autoridades estatales, legisladoras y legisladores, instituciones públicas, organizaciones sociales, colegios especializados, academia y ciudadanía. Para Cántaro Azul, este primer foro representa un punto de partida relevante, ya que abre una ruta de participación social e institucional que deberá sostenerse, ampliarse y traducirse en propuestas concretas para una nueva Ley de Agua en Chiapas.
La participación del Gobierno del Estado, de la Comisión Estatal del Agua y Saneamiento y de la Comisión de Energía y Recursos Hidráulicos del Congreso permite ubicar responsabilidades públicas en este proceso. Es importante reconocer que estas instancias tienen un papel clave para garantizar que la armonización avance con enfoque de derechos, transparencia, pertinencia territorial y participación efectiva.
Cántaro Azul participó en mesas de trabajo y espacios de diálogo relacionados con derecho humano al agua, gobernanza, captación de lluvia, retos institucionales y gestión comunitaria. Como señaló Cyntia Reyes, directora general de Cántaro Azul, la intervención “nos permitió hablar precisamente de la importancia que tiene la ley y su armonización para la gestión comunitaria del agua en el estado”.
Desde nuestra experiencia, la armonización de la Ley de Agua en Chiapas debe reconocer una realidad que ya existe en los territorios: en muchas comunidades rurales e indígenas son comités y patronatos los que sostienen cotidianamente el acceso, distribución, cuidado y mantenimiento del agua. Estas formas organizativas son parte fundamental de la gobernanza hídrica del estado.
Reconocer la gestión comunitaria no significa trasladar responsabilidades públicas a las comunidades ni dejarlas solas frente a problemas estructurales. Significa construir corresponsabilidad: reglas claras, acompañamiento técnico, financiamiento accesible, coordinación con municipios e instituciones estatales, y respeto a las formas de organización local.
Por ello, Cántaro Azul propone que este proceso considere al menos cuatro puntos centrales: reconocimiento efectivo de los sistemas comunitarios de agua y saneamiento; participación directa e informada de comunidades y organizaciones; mecanismos de apoyo técnico y financiero; y modelos de colaboración público-comunitaria que fortalezcan la garantía del derecho humano al agua y al saneamiento.
El foro de Tuxtla fue el primero de una serie de espacios que se planea realizar en otras regiones del estado. Esta continuidad será clave. Para que el proceso tenga legitimidad, los próximos foros deberán contar con información previa, metodologías claras, tiempos suficientes para deliberar y mecanismos transparentes para que las propuestas ciudadanas sean consideradas en el texto legislativo.
Cántaro Azul participará aportando evidencia, experiencia territorial y propuestas construidas junto a comunidades, escuelas, organizaciones y redes aliadas.
La nueva Ley de Agua en Chiapas puede convertirse en una oportunidad para escuchar a quienes gestionan el agua todos los días, fortalecer la participación social y avanzar hacia una política hídrica más justa, incluyente y sostenible. Sin participación social efectiva y sin reconocimiento de los sistemas comunitarios, no habrá justicia hídrica posible en el estado.














