8 de febrero, conmemoración de la reforma al Artículo 4to Constitucional

Reconocimiento de los Derechos Humanos al agua y al saneamiento y

mandato de gestión equitativa y sustentable de los recursos hídricos.


Ley General de Aguas ¡Ya!


En el marco de los festejos de nuestra Carta Magna, celebramos este 8 de febrero

el décimo aniversario de la reforma a su Artículo 4to en la cual se reconocen los

Derechos Humanos al agua y al saneamiento y se mandata la creación de una Ley

General que defina las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo

y sustentable de los recursos hídricos.


Como organizaciones de la sociedad civil, queremos reiterar la urgencia de

fortalecer y defender el Estado de Derecho a través de impulsar la armonización de

los marcos normativos que corresponden a la conservación, aprovechamiento,

manejo y administración del agua por medio de una Ley General de Aguas.


Dicha Ley ha quedado pendiente durante casi una década de manera deliberada,

violentando tanto el compromiso de México ante las Naciones Unidas como el

mandato de nuestra Constitución, pese al esfuerzo que desde diferentes frentes se

ha llevado a cabo para generar iniciativas progresistas con sustento técnico y

respaldo social en el territorio, que simplemente no han sido dictaminadas, puesto

que la decisión del Congreso ha quedado supeditada a la agenda del ejecutivo.


Desde hace diez años miles de personas hemos advertido que es necesaria la

abrogación de la actual Ley de Aguas Nacionales, puesto que ha sido una

herramienta para la contaminación y el acaparamiento por los privados provocando

una dinámica perversa que se ha traducido en desigualdad, concentración de

derechos, contaminación de los ríos y ecosistemas dramáticamente destruidos, que

nos tiene sumidos en una profunda crisis hídrica.


El gobierno mexicano tiene una gran deuda pendiente con su pueblo, al mantenerse

en desacato puesto que es obligación tanto del Congreso como del ejecutivo

aprobar una ley digna para la gestión sustentable y equitativa del agua basada en

la integración, complementariedad y transversalización de los Derechos Humanos.

Es su obligación, que a través de un marco jurídico eficaz se establezca

competencias y responsabilidades claras que resuelva y prevenga los conflictos

actuales.


En la conformación de iniciativas para la Ley General de Aguas, la ciudadanía ha

hecho su parte ampliamente, no se ha quedado en la exigencia, ha participado, ha

propuesto rutas de acción. Sin embargo, ha sido dolosamente ignorada su demanda

que emerge de la sentida realidad social en la que la mitad de la población sufre de

mala calidad o intermitencia en el acceso al agua y al menos diez millones de

personas sufren la falta de acceso completa al vital líquido y servicios de saneamiento, principalmente la población más vulnerable. Las mismas que es su

derecho tengan una resolución inmediata.


Seguiremos alzando la voz con la tenacidad que ha caracterizado a la ciudadanía

involucrada en impulsar una Ley General de Aguas y haremos todo lo posible para

que el próximo 8 de febrero no sea la ignominia lo que hiera a la nación, sino que

sea el orgullo del cumplimiento de nuestra Constitución lo que llene el corazón del

pueblo.


Legisladores no están haciendo valer la voluntad del pueblo. Sr. Presidente, se lo

hemos pedido desde que tomó el poder, escuche nuestra voz, el agua es un pilar

estratégico de la transformación para el bienestar del pueblo.


Firman:


Cántaro Azul AC,

Centinelas del Agua AC,

Consejo Ciudadano por el Agua en Yucatán,

Freshwater Action Network México (FANMEX),

MUDEM AC,

Niños y Crías AC,

Sendas AC,

Red Mixteca en Defensa del Derecho Humano al Agua y al Saneamiento,

SARAR

Capacitación AC.