Monitoreo participativo de Calidad de Agua

Beatriz Hernández | Mayo 2021


Santa Cruz el Recreo, Sitalá. | Foto: Moisés Sántiz.

Como parte de la estrategia para el fortalecimiento de capacidades a gestores y gestoras comunitarias del agua, nace el programa Monitoreo participativo de calidad de agua en la zona altos, este plan formativo fue desarrollado desde el Círculo de Gestión del Conocimiento y tiene por objetivo principal generar datos e información de la calidad del agua dentro de cada comunidad en donde se lleva a cabo el monitoreo, esto con la finalidad de tener conocimientos, herramientas y bases que ayuden en la toma de decisiones sobre el recurso hídrico. Conjuntamente se busca lograr la participación activa de las personas, y que estas lleguen a generar un interés colectivo, para así transmitir la importancia de la calidad de agua y el impacto que puede llegar a tener en la salud.


El plan formativo consta de tres fases; la primera, habla sobre generalidades de los parámetros de calidad de agua, y una introducción del por qué y para qué monitorear una fuente de agua; la segunda fase, consiste en la entrega de materiales y capacitación sobre el uso; por último, el seguimiento. Hasta la fecha, en el municipio de Pantelhó, las actividades se encuentran en la segunda fase, y para los municipios de Sitalá y Chenalhó en la tercera fase, con un universo total de 33 localidades.


Capacitación en Sitalá. | Foto: Moisés Sántiz.

Para poner en marcha estas actividades se trabaja en coordinación con los diferentes círculos dentro de Cántaro Azul, en donde desde las diferentes responsabilidades se acompaña a las y los gestores comunitarios en la búsqueda de la accesibilidad al derecho humano al agua.


Durante estas actividades las personas responsables del monitoreo de calidad de agua en cada comunidad han demostrado un interés genuino y compromiso al realizar los muestreos para los análisis, poco a poco se han familiarizado con las diferentes pruebas, en este caso se realizan pruebas tanto de parámetros fisicoquímicos, como lo son Temperatura, pH, Turbidez, Alcalinidad, Oxígeno disuelto y Dureza; como parámetro bacteriológico, prueba de la bacteria E. Coli. La elección de estos parámetros es debido a que funcionan como indicadores de calidad de agua, es decir, si los resultados de estos incumplen con los límites máximos permisibles por la Norma Oficial Mexicana-127-SSA-1994, entonces, se relaciona a que existe un origen que esté alterando o modificando las características de fuente de agua, por ello la importancia del monitoreo, en el cual se recaban datos en diferentes temporalidades para poder determinar el estado actual y, claro, que todo este proceso ayude a cumplir con los objetivos antes mencionados. Si bien, ya se dieron los primeros pasos, aún falta mucho camino por recorrer.



Les invito a conocer un poco más de los procesos que se llevan a cabo durante el desarrollo del programa “Monitoreo participativo de calidad de agua en la zona altos”, pueden dirigirse al equipo de calidad de agua o, directamente conmigo.


¡Gracias!


Fotos de Galería:

  1. Yibeljoj, Chenaló. | Foto: Mariano Ruiz.

  2. Santa Cruz el Recreo, Sitalá | Foto: Beatriz Hernández.

  3. Capacitación en Las Limas, Chenalhó. | Foto: Elizabeth Silvano.

  4. Capacitación en La Unión, Sitalá. | Foto: Moisés Sántiz.