La mujer en la ingeniería

Por Jessica Rodríguez


Desde el año 2014 cada 23 de junio se conmemora el Día Internacional de la Mujer en la Ingeniería, el objetivo de esta fecha es reconocer a las mujeres por su papel en un sector que tradicionalmente ha sido dominado por hombres. En mi experiencia, desde que decidí estudiar ingeniería me han hecho preguntas como: ¿por qué decidiste estudiar una carrera de hombres?, ¿no te intimida trabajar con tantos hombres?, ¿debo llamarte ingeniero o ingeniera? Por esto es importante reconocer esta fecha, así como impulsar la participación de niñas y mujeres a lograr lo increíble.


Considero que una buena forma de conmemorar esta fecha es conocer la historia de las mujeres en la ingeniería por lo que realicé una pequeña investigación:

Emily Warren Roebling (1843-1903), a pesar de no tener estudios de ingeniería fue la primera ingeniera de campo al dirigir la construcción del puente de Brooklyn. Esta obra de infraestructura estaba a cargo de su suegro John Augustus Roebling y su esposo Washington Roebling tenía el título de oficial de ingeniero en jefe. John le pidió a la pareja viajar a Europa para aprender técnicas de cimentación. Al regresar a América recibieron la noticia de la muerte de John quedando Washington como director de obra, cayendo enfermo al poco tiempo por el síndrome de descompresión. Por miedo a perder la dirección del proyecto, Washington confío el proyecto a su esposa, quien rápidamente se puso a estudiar métodos constructivos de la época, acompañada por su marido Emily dirigió a los trabajadores y a los responsables de la ciudad hasta convertir el sueño en realidad. Después de 14 años de trabajo, en 1883 se inauguró el puente.


Marianne Brandt (1893-1983) estudió pintura y escultura en la Escuela Superior de Bellas Artes de Weimar. Se casó con el pintor Erick Brandt del cual se divorció en 1935. A sus 30 años entró a la Staatliche Bauhaus, la escuela de arquitectura, diseño, artesanía y artes en Weimar, Alemania. Fue la primera mujer en entrar y dirigir el taller de metal a pesar de las indirectas, ironías y el menosprecio de sus compañeros; que estaban en contra de que una mujer fuera parte del taller. Sin embargo, destacó por su gran talento en el diseño de cosas prácticas de metal, especialmente en teteras, lámparas y ceniceros que hasta la fecha se siguen produciendo. La presión de sus compañeros hizo que no durara mucho tiempo en su cargo saliendo de la Bauhaus en 1929. Trabajó tres años en un estudio de arquitectura de la firma Ruppel en Gotha hasta la llegada de la Segunda Guerra Mundial. Terminada la guerra trabajó como profesora en Dresde. Fue una destacada pintora realizando varios autorretratos. También fue pionera de la fotografía de naturaleza muerta y la primera mujer en sobresalir en el diseño industrial. Es considerada por muchxs la primera ingeniera industrial de la historia.


Elisa Leonida Zamfirescu (1887-1973), de origen rumano, es de las primeras ingenieras tituladas. Estudió en la Universidad Técnica de Berlín y se graduó en 1912 con honores. Muchos retos se interpusieron en su camino. Fue rechazada de la primera universidad en la que se postuló, el Colegio de Puentes y Caminos de Bucarest, por ser mujer. En la Universidad de Berlín quisieron persuadirla de no estudiar ingeniería ya que en esa época el rol de las mujeres era acudir a la iglesia, cuidar a lxs hijxs y la cocina. Incluso uno de sus profesores, al verla en el aula el primer día de clases, le gritó: «el lugar de las mujeres es la cocina». Trabajó en el Instituto Geológico de Rumania, comenzó como asistente y posteriormente dirigió 12 laboratorios. Participó en el descubrimiento de nuevos recursos naturales. También fue docente de física y química, tutora de jóvenes químicos y trabajadores. Dictó conferencias y cursos, siendo una inspiración y ejemplo para muchas.


Kitty O’Brien Joyner (1916-1993) para poder realizar sus estudios de ingeniería eléctrica en la Universidad de Virginia, tuvo que iniciar un proceso legal, ya que no se aceptaban mujeres en la facultad de ingeniería de dicha institución. Fue la primera mujer titulada de la Universidad de Virginia y la primera ingeniera de la National Advisory Committee for Aeronautics (NACA), ahora conocida como National Aeronautics and Space Administration (NASA). Su trabajo definió los estándares de la aeronáutica moderna, estuvo a cargo de varios túneles de viento con los que se probaban las naves antes de ponerlas en órbita.


Concepción Mendizábal Mendoza (1893-1985) es la primera mujer mexicana en recibir el título de ingeniera de la Escuela Nacional de Ingenieros. Realizó su examen profesional en 1930. Su papá, quien también fue ingeniero, la impulso a estudiar dicha carrera. El titulo de su trabajo de tesis fue Proyecto de una torre elevada de concreto armado para 300 metros cúbicos de agua, de 20 metros de alto con un morador en la parte superior; desarrollando los principales detalles de la construcción. Junto con ella entraron a estudiar cuatro mujeres más, sin embargo, el proceso de titulación era muy complicado ya que no les aceptaban el certificado de preparatoria.


Podríamos pensar que los retos que vivieron nuestras colegas se quedaron en el pasado, pero en la realidad siguen muy vigentes. En el 2019, de cada 100 personas que egresaron de la carrera de ingeniería civil 92 son hombres y 8 son mujeres (Inegi, 2019).

El ambiente universitario en el ramo de la ingeniería suele ser hostil hacia la presencia femenina, al estar marcado predominantemente por el hombre. Las mujeres que estudiamos ingeniería hemos experimentado menosprecio, acoso sexual y discriminación por razón de nuestro género. Cabe destacar que los temas de cuestiones de género en las facultades de ingeniería no se suelen tocar, son desconocidos, incómodos e incluso molestos. Aspectos que en el ambiente laboral son más visibles por el simple hecho de que los empleadores son, en su mayoría, hombres y ejercen abuso de poder. Por otra parte, el desarrollo profesional en la ingeniería va acompañada de la relación directa con hombres, tanto en la parte operativa como en la administrativa, siendo un ambiente predominantemente machista y misógino.


La participación de las mujeres en la ingeniería aumenta paulatinamente, esto enriquece considerablemente al ramo. Nos tocar pensar y generar, como profesionales, un cambio en las estructuras y en el ambiente, para que este sea más incluyente. Esto abarca la apertura de espacios en las universidades y en la industria para la reflexión y la evolución de los paradigmas en cuestiones de género.


Referencias


Women’s Engineering Society. (s.f.). Celebrating wes’ rich heritage. WES.


Google Arts & Culture (s.f.). Kitty O’Brien Joyner. 15 mujeres de la NASA que cambiaron la historia.


Sandra Ferrer Valero (16 de octubre de 2016). Construyendo el puente de Brooklyn, Emily Warren Roebling (1843-1903). Mujeres en la historia.


Sandra Ferrer Valero (13 de febrero de 2017). La ingeniera que conquistó la Bauhaus, Marianne Brandt (1893-1983). Mujeres en la historia.

Mujeres con Ciencia (01 de septiembre de 2014). Elisa Leonida Zamfirescu, la primera ingeniera de Europa. Vidas Científicas.


Europeana (s.f.). Elisa Leonida Zamfirescu. Exposiciones. Pioneras.


Elisa Villa Román. (09 de marzo de 2019). La primera ingeniera mexicana. Mochilazo en el tiempo. El Universal.


Inegi (29 de junio de 2020). Estadísticas a propósito de las personas formadas como ingenieros civiles y de la construcción en México. Datos Nacionales.


Karla Hernández Ordóñez (s.f.). Entre piedras y ladrillos, ella construyó el camino. Nuestras voces.