Metodología Componente Social de la Fuente de Agua

Eduardo Munguía Chocoteco | Julio 2021




El día lunes 23 de agosto se realizó el taller Metodología Componente Social de la Fuente de Agua en el Parque el Encuentro. Dicho taller corresponde al final de un proyecto de investigación para desarrollar una metodología que sirva como referente en las actividades de Cántaro Azul. La encargada de compartirnos el taller, y quien llevó a cabo este proyecto, fue Alejandra Elyaneth Martínez.


El taller inició con una caminata hacia el río a la altura del ojo de agua. Allí se desarrollaron varias actividades como la presentación de los participantes y la apreciación del río. En esta solicitud de apreciar y tomar conciencia de lo que significa el agua como elemento central de nuestras vidas, la instructora pidió pensar en tres dimensiones: física, formativa y espiritual. Cada persona en una papeleta dibujó esta apreciación para compartirla en un siguiente momento.




Posterior a ello, Alejandra nos platicó cómo inició el proyecto. Dio un contexto de la investigación y compartió los elementos conceptuales con los que trabajó. Dentro del contexto explicó que quienes participaron en la investigación fueron colectivos y personas que realizan actividades constantes y tienen algún proyecto dentro del parque. El propósito de la investigación fue conocer y reconocer las valoraciones tangibles e intangibles alrededor de las fuentes de agua; integrar múltiples dimensiones del espacio en un plan para fortalecer el ojo de agua ubicado en el Parque Natural Encuentro y generar una ruta metodológica para su posible adaptación a otros sitios de interés para Cántaro Azul.


Asimismo, Alejandra compartió la ruta que llevó a cabo para el acercamiento cualitativo a percepciones y prácticas en torno a las fuentes de agua desde la dimensión cualitativa. Retomó la importancia de un análisis socio histórico para una mejor compresión de relaciones y percepciones en torno al ojo del agua. Explicó cómo se realizó la sistematización de la investigación y por qué abordar las tres dimensiones en el plan colectivo. De estas tres dimensiones (física, formativa-educativa y espiritual), es importante tomar en cuenta las siguientes categorías: las cualidades del espacio, el sentido de la acción, acciones afines al sentido de la acción, situaciones que limitan e información idónea para compartir. Por ejemplo en la categoría cualidades del espacio, en la dimensión física se descubre que el ojo de agua es una fuente que provee de agua a proyectos en el parque, en la dimensión formativa se percibe como un aula viva para contar historias y en la dimensión espiritual como espacio donde se manifiesta el espíritu de la vida. En la categoría acciones que limitan se coincide que existe contaminación tanto auditiva como de residuos por parte de algunos visitantes al parque. De allí que se puedan desprender acciones para atender este tipo de problemáticas mediante una propuesta o plan de acción colectivo.



Alejandra descubre en el proyecto algunos aprendizajes y nos deja las siguientes recomendaciones a la hora de realizar una propuesta a la comunidad. Para la construcción de la propuesta: preguntarnos si existen otras propuestas e ideas previas en las comunidades. Saber con qué conocimientos cuentan los miembros de la comunidad para proponer medidas y formas de mejorar la fuente de agua. De haber propuestas, identificar la intencionalidad compartida y desarrollar un proceso de co creación de la propuesta. De no haber propuesta impulsar un grupo co creador y facilitar los procesos para el diseño de la propuesta colectiva. En cuanto a la comunicación de la propuesta, hacia el interior del equipo debe haber claridad al presentar; esquemas y visualizaciones técnicas que transmitan los mensajes clave y se pueda comprender sin un lenguaje especializado. Entre el grupo co creador, que sientan como propia la propuesta y que la conozcan a detalle para que puedan argumentarla con otros actores clave. Con el resto de la comunidad presentar la propuesta de forma crítica, socializar los aprendizajes y resolver las dudas de las familias.


El taller es apenas el inicio de un esfuerzo por incidir positivamente en las comunidades. Tanto la metodología como la información serán importantes en los siguientes pasos y proyectos de Cántaro Azul. Quedamos a la tarea de seguir compartiendo esta información.